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MIDIENDO LAS COMPETENCIAS SOFT  

En el ámbito competencial diferenciamos 2 grandes grupos:

  • Perfil duro (hard) —–      Competencias Umbral
  • Perfil blando (soft) —–      Competencias Distintivas

Tradicionalmente hemos denominado a las primeras, competencias aptitudinales (hard), por estar estas relacionadas con el conocimiento y la experiencia (laboral) acumulada; y a las segundas, competencias actitudinales (soft), por estar relacionadas de manera intrínseca con el comportamiento y la forma de ser de la persona.

El correcto equilibrio de ambos perfiles es necesario para poder ser un colaborador “top ten”. Sin embargo, superados los requisitos de conocimiento (saber) y de habilidad o experiencia (saber hacer), la clave del éxito de un profesional radica en el desempeño de las competencias soft (saber ser y estar), o dicho de otro modo, en su nivel de Inteligencia Emocional.

Para ello tenemos que hacer hincapié en 2 grandes áreas:

  • Intrapersonal (autoconocimiento): ¿Cómo me relaciono conmigo mismo?
  • Interpersonal (proyección social): ¿Cómo me relaciono con los demás?

La importancia del desarrollo de las competencias soft es tal, que 2 de cada 3 competencias clave para ser un “trabajador estrella” son de índole emocional. Así, según Daniel Goleman,  “por lo que a la excelencia (laboral) respecta, las habilidades emocionales tienen el doble de importancia que las habilidades meramente técnicas o intelectuales” (Working with Emotional Intelligence / La Práctica de la  Inteligencia Emocional).

Ahora bien, a la hora de captar talento profesional, se plantea una cuestión:

¿Cómo podemos medir el nivel de las competencias soft?

Si bien el perfil hard es fácilmente medible y constatable, no ocurre lo mismo con su homólogo soft.

Como observamos en la Teoría del Iceberg, las habilidades soft que implican todo el abanico de valores éticos, preferencias, motivaciones, forma de ser y componente emocional, no pueden apreciarse a simple vista. Por lo que, para poderlas medir y catalogar adecuadamente tenemos que “sumergirnos” en la parte más profunda de la persona.

Para ello es importante reforzar al máximo el proceso de Selección de Personal o de Promoción Interna, a fin de determinar con la mayor exactitud posible, que el candidato seleccionado se adapta realmente al perfil laboral solicitado por nuestra empresa o negocio.

No podemos obviar, que a las personas con escasas (o nulas) competencias emocionales, les cuesta mucho adaptarse a nuevas realidades laborales y sociales. Por lo que a corto plazo pueden suplir un puesto de trabajo, pero a medio y largo plazo no suponen un potencial para la empresa.

Por ello, invertir en herramientas que nos ayuden a “asegurar el filtraje” a la hora de contratar (o promocionar) al colaborador adecuado, es de capital importancia para las compañías, ya que supone un ahorro cuantitativo considerable en inversión de tiempo y de recursos financieros.

Nuestro objetivo es evitar el coste que supone para las empresas la incompetencia emocional.


EL MÉTODO GRAPHOSOFT
“LA GRAFOLOGIA AL SERVICO DE LA EMPRESA”

El Método Graphosoft, nos permite valorar y medir las habilidades soft (blandas), a través del estudio detallado de la escritura, catalogando cada competencia (o grupo de competencias), en función del perfil profesional solicitado por la empresa para el puesto de trabajo.

La escritura es un acto neurofisiológico que conecta con nuestro verdadero potencial, el subconsciente. Al escribir, proyectamos sobre el trazo nuestros sentimientos, emociones, frustraciones, aspiraciones y deseos. En definitiva, como somos y como nos proyectamos hacia los demás.

El análisis de los grafismos y de la firma, nos revela cuál es la predisposición actitudinal de la persona, ya sea un colaborador en activo, o un candidato a un proceso de selección.

Así mismo, el análisis Grafológico, nos permite medir el nivel de las 2 grandes áreas de la Inteligencia Emocional:

  • INTRAPERSONAL – ¿Cómo me relaciono conmigo mismo?

Conciencia emocional, autovaloración, iniciativa, compromiso, optimismo, autocontrol, integridad, honestidad, innovación, autoconfianza, flexibilidad, ética, dinamismo, proactividad, constancia, rendimiento laboral…

  • INTERPERSONAL – ¿Cómo me proyecto hacia los demás?

Empatía, asertividad, influencia, liderazgo, cooperación, orientación al cliente, don de gentes, trabajo en equipo, resolución de conflictos, adaptabilidad, habilidad comercial, catalizador del cambio, compromiso con la organización, comunicación…

Refuerza al máximo los procesos de Selección y de Promoción de personal,

Conoce verdaderamente a tu equipo de colaboradores,

Capta talento y capital humano de calidad,

Asegúrate el éxito,

INCORPORA A TU EMPRESA EL MÉTODO GRAPHOSOFT